Iridología

La ciencia de la Iridología se basa en el análisis del color y de las delicadas estructuras del iris y no tiene relación alguna ni con la oftalmología (rama de la medicina alopática que estudia las disfunciones de los ojos)ni con la optometría que corrige los errores refractarios utilizando lentes ópticas.

En el iris pueden reconocerse tanto las tendencias patológicas, procesos agudos o crónicos, lesiones como los cambios favorables de enfermedades que remiten.

Todos los órganos importantes del cuerpo tienen su correspondiente representación en una de las áreas del iris, de modo que mientras un órgano permanece estable, su área del iris también permanece estable; es decir sin cambio alguno o marcación.

La Iridología tiene fundamentos científicos y fue utilizada y promocionada por los médicos alópatas hasta que, en la segunda mitad del siglo XX, las técnicas diagnósticas de nueva generación se adaptaron mejor a las necesidades de su manera de tratar la enfermedad.

Topográficamente el iris está dividido en 12 sectores radiales (como la esfera de un reloj) y en 7 anillos concéntricos.

A parte del estudio de la pupila y de la corona, los diferentes signos a reconocer son:

  • Densidad iridiana.
  • Manchas toxinicas.
  • Manchas residuales.
  • Coloraciones anormales.
  • Signos orgánicos.

Utilizada correctamente, la Iridología es una herramienta de diagnóstico de las posibles patologías que el individuo puede desarrollar a lo largo de su vida y como existe un paralelismo entre la densidad de las fibras del iris y la respuesta o resistencia a las enfermedades que presenta una persona, se puede pronosticar de que modo va a responder ante ellas.

Así pues, con la iridologia se puede descubrir el órgano-problema antes de que la persona se enferme, por lo que esta ciencia juega un papel de prevención en la terapéutica natural.