El Uso cotidiano de Analgésicos puede producir Daños Hepaticos y Renales

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Los analgésicos son uno de esos artículos que nunca faltan en la cartera, en la gaveta de la oficina, en el botiquín de primeros auxilios o en el carro. Solemos tenerlos a mano para cuando hace su aparición un repentino dolor de cabeza o cualquier otro malestar que amenace con alterar nuestro ritmo diario.

El uso de los analgésicos es tan extendido que suele olvidarse que se trata de un medicamento y que, por lo tanto, puede causar efectos adversos si no se está atento a su dosificación y a sus contraindicaciones.

Los analgésicos constituyen una extensa familia de fármacos que básicamente han sido concebidos para calmar o aliviar el dolor.   Se dividen principalmente en dos grupos: los derivados del opio (como la morfina, la codeína y la heroína, sólo disponible con receta médica) y los no narcóticos (como el ácido acetilsalicílico y el paracetamol, de venta libre).  Estos al ser vistos como medicamentos “inofensivos”, es frecuente que los usuarios caigan en la automedicación y se extralimiten al ingerir dosis más altas de las que se necesitan o se recomiendan. Estas conductas pueden intoxicar al organismo y dañar o acentuar problemas en órganos claves como los riñones o el hígado.

El abuso de los analgésicos es un problema de impacto mundial. Días atrás, directivos de varios laboratorios farmacéuticos en los Estados Unidos sentaron las bases para prevenir el consumo en exceso de este tipo de fármacos bajo receta. Presionados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los laboratorios están elaborando guías para tratar de reducir cientos de sobredosis fatales todos los años.

A tener en cuenta
1 # Los dolores de cabeza, pueden sobrevenir por estrés laboral, hipertensión, por comidas, etc. Busca ayuda profesional si tiendes a sufrir de migrañas o jaquecas y no te automedique.
2 # La aspirina puede producir irritación, pequeñas hemorragias en el estómago, llevando a un grado mas severo de gastritis por una super acidez gastrica o erupción cutánea. Mientras que el acetaminofén o paracetamol, en dosis constantes y elevadas, causa daño hepático.