Cervicales Libres de Tensión

cervicales

Son precisamente las malas posturas las que acaban por desplazar la cabeza de su estado de equilibrio. En concreto, una de las que más maltrata la espalda y fuerza las vértebras cervicales consiste en acomodarse en un sofá con un cojín colocado bajo el cuello. Aunque al principio nos sentimos muy a gusto, lo que sucede en realidad es que estamos forzando la curvatura natural de la columna vertebral. Pero también al realizar actividades como conducir, planchar, dormir, trabajar en la computadora o al mirar la televisión solemos adoptar posturas que perjudican bastante nuestras cervicales. Incluso otras aparentemente tan cotidianas como secarse vigorosamente el pelo con una toalla son capaces de desencadenar tensión en el cuello.

Los malos hábitos posturales provocan que, al final, nos duelan las cervicales. Tanto es así, que la cervicalgia constituye una de las dolencias más frecuentes en traumatología. Suele manifestarse como una molestia en la nuca que se traslada hacia la parte posterior de la cabeza y ambos hombros, y que desaparece al cambiar de postura o al acostarse. Con el tiempo puede intensificarse, los movimientos de cuello se limitan y el dolor se irradia a los brazos y manos, con hormigueos o pérdida de fuerza. También es frecuente que se acompañe de crujidos al ladear la cabeza, mareos, sensación de inestabilidad …

Y si bien antes el dolor cervical se asociaba al envejecimiento, en la actualidad se da con más frecuencia entre las personas de 35 y 65 años, edades que coinciden con la vida laboral, algo que no resulta en absoluto casual. Es más, tensión, ansiedad o una mala ergonomía en el lugar de trabajo hacen que el trastorno sea más frecuente y que su prevalencia vaya en aumento.

Imaginemos Nuestra Postura

Es tan sencillo como colocar un libro sobre la cabeza y aguantarlo en equilibrio. Luego, sin dejarlo caer, balancearla ligeramente hacia delante, hacia atrás y de izquierda a derecha, con pequeños movimientos. A continuación, nos desplazaremos muy lentamente, nos sentaremos en una silla, nos levantaremos … todo ello sin dejar caer el libro. Realizar este ejercicio en la vida diaria es ideal para darnos cuenta de lo alejadas que suelen estar nuestras posturas de la correcta y para volver a encontrar la posición de equilibrio de las cervicales. Incluso quienes no sufran molestias también pueden realizar unos ejercicios de manera preventiva.

Terapias

Para mejorar los dolores cervicales es beneficioso, la aplicacion de masajes relajantes (masoterapia) digitopresion, y baños de ducha calientes en el area afectada, la aplicacion de quiropracticos por personas profesionales.